Euratex, la patronal europea de confección y textil, apoya reducir el uso y las emisiones de PFAS y sustituirlos por alternativas más seguras, siempre que sea técnicamente viable. Pide que la futura restricción europea se pueda medir, verificar y aplicar en la práctica.
Su documento de posición se titula «Making PFAS compliance possible for the European textile industry». Estas son sus propuestas, según el texto publicado el 9 de septiembre:
- Control escalonado: empezar con un cribado de flúor total y recurrir a ensayos específicos de PFAS solo cuando haya justificación científica.
- Umbrales fijados según las capacidades analíticas validadas y la incertidumbre de las mediciones.
- Distinguir el uso intencionado de PFAS de la contaminación de fondo inevitable o cruzada.
- Criterios homogéneos para hacer los ensayos e interpretar los resultados.
- Proteger el reciclaje de textil a textil, e impedir a la vez la introducción intencionada de nuevos PFAS.
- Coherencia con REACH, el reglamento sobre contaminantes orgánicos persistentes (POPs) y las medidas nacionales.
Por qué importa el reciclaje
El texto explica que los PFAS se usaron en el pasado y pueden seguir presentes en productos fabricados antes de las restricciones actuales. Por eso un material reciclado puede contener PFAS heredados sin que la empresa actual los haya añadido.
Lo que falta
El texto no fija plazos ni valores numéricos de umbral, y no nombra métodos de ensayo concretos más allá del cribado de flúor total. Estaremos atentos a cuando los haya.